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A partir del día de hoy comienza un gran despliegue del resto de las campañas y la recta final del proceso electoral 2024. Pero la gran pregunta es: ¿Bajo que condiciones se puede ganar? De acuerdo a lo que he venido plasmando en mis anteriores textos, es evidente que para ganar la elección hay que concentrar la atención y los esfuerzos materiales y humanos en el Operativo de Campo. Ahí, esta la clave para llegar a identificar a entre 60 y 70 millones de electores que desde mi punto de vista son ciudadanos afectados o agraviados por Andrés Manuel López Obrador y las fallidas políticas de la Cuarta Transformación de su gobierno; o del Segmento de la Orfandad como los denomina Gabriel González-Molina, en su libro “Switchers S2”.

Si analizan y revisan con detenimiento los números, se podrán dar cuenta que nuestro País tiene futuro y se puede salvar en lo Nacional, Estatal y Local. Además, se pueden revertir los últimos cinco años de fracasos, resentimientos, amarguras, descalificaciones y polarización. El foco, es que todas y todos los candidatos en campaña sean capaces de concentrar la elección en identificar como mínimo a 35 millones de Electores, que se requieren para ganar la elección.

Hoy, las y los candidatos de la Coalición Fuerza y Corazón por México (PAN, PRD, PRI), que aspiran a ocupar cualquiera de los 20,263 cargos de elección popular (Presidente de la República, Senadores, Diputados Federales, Gobernadores, Diputados Locales, Presidentes Municipales, Síndicos y Regidores), tienen la oportunidad de arreglar el País, y demostrar que son capaces de comprender e identificar las necesidades, aspiraciones y expectativas individualizadas de por lo menos 35 millones de ciudadanos en las diferentes regiones del territorio nacional.

Aquellos que no lo hagan, no lo entiendan o simplemente no escuchen, estarán demostrando no solo su nivel incapacidad y arrogancia, sino lo más importante para la sociedad: Que no merecen participar en política y mucho menos representarlos.

Porque a partir de que han sido designados candidatos, la responsabilidad no recae ni en Alito Moreno, ni en Marko Cortés, ni en Jesús Zambrano, ni en las Organizaciones de la Sociedad Civil. El liderazgo y la responsabilidad de ganar de abajo para arriba y representar a los ciudadanos mexicanos es exclusivamente de las candidatas y los candidatos. Las condiciones están dadas, existe un universo de 60 o 70 millones de electores, y mínimo, necesitan 35. Es decir que votos hay.

Por eso afirmo, que quien no sea capaz de ganar su propia elección, o es un analfabeta político, o de plano un tonto. Porque las condiciones democráticas en nuestro país han puesto en sus manos la responsabilidad de prepararse, hacer política centrada en los ciudadanos para representarlos, identificar sus necesidades, intereses y expectativas para gobernar y legislar junto con ellos.

Esta elección representa el mayor reto de su vida y si fracasan, le estarían fallando a los ciudadanos, a sus partidos políticos que dejaron fuera a otros aspirantes, probablemente más competitivos, y se estarían fallando así mismos. Porque cualquiera que sea el camino que hayan seguido para conseguir la franquicia como candidatos, la realidad es que estarían demostrando que fueron incapaces de llegar a un resultado favorable, y de ir por el conocimiento y la ayuda que les permitiera construir una estrategia inteligente, competitiva y ganadora para conducir a la ciudadanía hacia un mejor futuro.

Además quien por falta de visión y disposición para entender que la política se centra en los ciudadanos y pierda su elección, será también un gran traidor, porque será responsable ante la sociedad del riesgo que representa para México que Andrés Manuel López Obrador, la 4T y su secta de Morena permanezcan seis años más en el poder, y no merecen volver a competir. Porque lo que esta en juego no es su elección. Lo que esta en juego es nuestro País.

Por supuesto que alguien podría a manera de justificación decirnos: “es que a mi no me alcanzaban los votos”. Tal vez, sin embargo a partir de hoy, están obligados a hacer su mejor esfuerzo y comenzar por entender e identificar a los electores y donde están los votos que necesitan para ganar, así como los instrumentos estratégicos y tecnológicos para acercarse a ellos. Puesto que todos en todo el País tienen a la mano ciudadanos dispuestos a apostarle al futuro. No únicamente existen ciudadanos pertenecientes a la secta resentida de Morena.

Ganar, depende de la capacidad de organización, articulación y concurrencia territorial que logren desplegar las y los candidatos (no los partidos políticos y sus míticas estructuras que están hechas pomada). Se dejen de irrelevantes estrategias publicitarias que únicamente proporcionan niveles de conocimiento que no se traducen en votos (solamente se reflejan en gastos), y vayan directo al Operativo de Campo Territorial.

El gran reto de Xóchitl Gálvez para rescatar a la ciudadanía que durante mas de cinco años ha permanecido inerme ante quien utiliza todas las mañanas el gran micrófono nacional, y que ha sido capaz de construir una secta de creyentes (a través de Morena), capaces de justificar como quien padece el Síndrome de Estocolmo, la corrupción rampante de la familia Presidencial, de sus amigos y de sus funcionarios, es ganar la reelección de facto del actual Presidente de la República Andrés Manuel López Obrador. Quien es en realidad el candidato de Morena también en el 2024. Porque es él quien esta haciendo campaña. De Claudia Sheinbaum no sabemos nada, mas allá de que es la caja de resonancia que replica de manera textual los mensajes de AMLO en la mañanera.

Esto me recuerda la defensa y justificación que fanáticos de la Iglesia del Fin del Mundo hacían a su líder religioso Naason Joaquín García, actualmente preso en una cárcel en Estados Unidos acusado y sentenciado por abuso sexual infantil. Quien también debe recordarlo es el actual Jefe de Gobierno de la CDMX Martí Batres y el pseudo actor aspirante a político Sergio Mayer, quienes acudían a las convocatorias de sus eventos.

Pero regresando a la Inteligencia Competitiva Electoral, el piso mínimo que requieren Xóchitl Gálvez y el resto de los candidatos de la Coalición Fuerza y Corazón por México y quienes van por el PAN, PRD, y PRI para ganar la elección, como lo he venido escribiendo en columnas anteriores, es mínimo ir por 35 millones de ciudadanos a quienes los partidos políticos no han sido capaces de entender, conducir y construir un proyecto que los involucre a partir del entendimiento de éstos. Gabriel González-Molina nos lo explica muy bien en su libro. Se componen por 35% del Segmento de la Orfandad S-2, más 23% de Anti-AMLO, en suma, el 58% de ciudadanos que con su voto definirán el resultado de la elección del 2 de junio.

Deben ir a buscarlos sección por sección, entenderlos, escuchar sus expectativas y motivarlos para salir a votar.

Olvidémonos de la publicidad y las encuestas, lo que hay que hacer es conducir a la ciudadanía. Organizarla por la vía de los candidatos para que salga a las urnas el día de la elección a defender su futuro, sus causas, sus intereses y sus aspiraciones, contra el gobierno de Andrés Manuel López Obrador quien ha organizado una elección de Estado a través de 20 mil Siervos de la Nación utilizando el gasto público para ello.

Si las candidatas y los candidatos junto con la sociedad organizada son capaces de articular un Operativo de Campo de por lo menos 200 mil personas, es decir 10 a 1, ganan la elección. Porque como lo mencione anteriormente votos hay. Lo que esta faltando es un tema de estrategia, de competitividad y de organización de candidatos. Esto se llama Inteligencia Competitiva.

Hay que ir al territorio a buscar los votos que se necesitan de los ciudadanos que tienen fe en el futuro. No a tratar de convencer a quienes están instalados en solamente leer el pasado. Ciudadanos que estén dispuestos a construir el valor del futuro, en lugar de echarle la culpa otros de su incapacidad para resolver la crisis del pasado.

¡El gran debate de la elección debe ser así!

Esto quiere decir que los candidatos deben estar preparados, organizados, articulados y conscientes del tamaño de la responsabilidad que ahora tienen. Porque la elección depende solamente de ellos. Porque en la recta final del proceso electoral, van combinados al territorio a defender las causas de los ciudadanos y el futuro de nuestro País. Los colores y las ideologías en este momento ya no importan, y para el ciudadano menos. Lo que en realidad le importa al ciudadano es que los candidatos sean capaces de voltear a verlos, entender y resolver sus circunstancias a partir de sus expectativas, no la de los publicistas.

En este momento, lo que existe y deben tener bien claro las candidatas y los candidatos es que están liderando una gran cruzada por la salvación del País. Donde cada uno de las y los candidatos son las cabezas de sus grupos en esta gran batalla. Quien no lo entienda y no esté preparado, deberá cuestionarse por qué y para que es candidato, pero sobretodo, que esta haciendo aquí.

Porque cada voto cuenta. Pero no cualquier voto, sino el voto de millones de ciudadanos dispuestos a jugársela por México que requieren conducción.

…Y no es pregunta.
Contacto.- @MarthaGtz (Twitter / X)
*Vocal del Consejo Directivo del Instituto de Política y Gobernanza, A. C.

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