
LOS LOZOYA… ¡QUÉ ‘BONITA’ FAMILIA!
Un muchachito, un junior, sin oficio ni beneficio –del que todos los compañeros de generación saben que jamás pisó una aula universitaria, que consiguió el título de Licenciado en Derecho, gracias a oportunos billetazos en todas las materias que le propinaron a sus profesores, a petición expresa del padre– acabó definitivamente con todas las esperanzas




