
EL DETALLE DE LA DISTINCIÓN
La tara presidencial del “no somos iguales” ha sido increíblemente socorrida; a últimas fechas ha sido utilizada con gran disciplina y ahínco. En las bases, los priistas que han abandonado el barco cual naufragio del Titanic, expían culpas aduciendo que se han sumado a un proyecto de corte salinista de los ochenta. Nada más alejado








