Los tiempos han cambiado. Lo que antes era celebrado y aplaudido hoy simplemente no va más. Un claro ejemplo de esta aseveración lo podemos abrevar de los comportamientos misóginos y machistas que desde el seno familiar y que durante generaciones prevalecieron en nuestra sociedad. Así las cosas, podemos decir que ese ancestral estereotipo del hombres galante y conquistador que prácticamente tenían una novia en cada colonia y que era considerado un “modelo a seguir” por los jóvenes que lo admiraban y lo imitaban, hoy no es más que un desagradable cliché que poco a poco ha ido desapareciendo.
Hoy por hoy, un hombre que se jacta de tener muchas conquistas y que, como se dice vulgarmente, le dispara a todo lo que se mueva, se ha convertido en sinónimo de todas las anti-cualidades masculinas habidas y por haber. Afortunadamente, muchos caballeros de la actualidad ya entendieron que tener “novias de a montón” va en detrimento de su propia imagen y que lo único que proyectan adoptando una actitud de Casanovas (el Síndrome de “Don Juan”) los convierte en una burda caricatura del macho alfa protector y proveedor que muchas mujeres quisieran tener a su lado.
Por eso, es muy importante que podamos entender y valorar que aquellos hombres que frecuentemente se ven inmiscuidos en lo que conocemos como “líos de faldas” no sólo son inmaduros e inseguros, sino que también son individuos con una autoestima sumamente baja, ya que son incapaces de asumir compromisos a largo plazo para poder sobrellevar las circunstancias endémicas de una relación sentimental-emocional cuyos cimientos principales son el respeto, el entendimiento, la empatía y la reciprocidad.
Además, como muchos de nosotros ya lo sabemos, todo aquel hombre que frecuentemente se enreda en “líos de faldas” difícilmente posee las herramientas emocionales necesarias para poder lidiar atingente y asertivamente con su entorno y su circunstancia. Tener novias, “ligues” o conquistas en varias partes (en el trabajo, en la escuela, en la colonia, en el club deportivo, cuando sale de viaje, etcétera) deja muy mal parado a cualquier, porque indudablemente se trata de una persona en la que no se puede confiar y que muy seguramente en situaciones que requieren de madurez e inteligencia no tiene capacidad de acción y reacción.
Los hombres que tienen dos, cinco, diez, veinte parejas o citas no sólo son inmaduros e irresponsables, son sumamente narcisistas y egoístas que anteponen el llamado súper yo por encima de una relación de pareja en la que ambos componentes son importantes y valiosos. Ignoran y desconocen que el rasgo principal de una persona con estatura moral positiva es su capacidad para poderse relacionarse con los demás a través de emociones genuinas y transparentes. Los hombres que se enredan en “líos de faldas” también son individuos que poseen una capacidad muy limitada para enfrentar y solucionar problemas, porque apenas se les presenta una dificultad lo primero que hacen es pegar la graciosa huida y darle la espalda a su responsabilidad.
Si eres un hombre acostumbrado en a estar involucrado en “líos de faldas” tienes que saber que no hay absolutamente nada positivo en ello. De entrada, eso habla muy mal de ti porque no valoras, no aprecias y no respetas a las mujeres con las que te involucras y, aunque las personas que te rodean no te lo digan, no les parece nada agradable que seas así, porque ese tipo de comportamiento es endémico de sujetos inmaduros y poco confiables y con una nula capacidad para afrontar la realidad y los problemas.
No seas así.
Contacto.- @Yalessandrini1 (Twitter)
www.lapoliticamedarisa.mx
alessandriniyazminyahoo.com.mx




