Considerado un tema tabú incluso en los círculos más open, la anorgasmia femenina es en la actualidad uno de los padecimientos sexuales que más se presentan en las mujeres sexualmente activas. Ya sea por causas psicológicas o sociales, cada vez es más frecuente que en los consultorios de los especialistas concurran más y más féminas desesperadas porque los orgasmos están de vacaciones permanentes en su intimidad.
Conceptualmente definida por estos mismos especialistas, la anorgasmia femenina es la inhibición del orgasmo y ésta se manifiesta por la ausencia del orgasmo durante una fase de excitación normal; cabe destacar que a nivel mundial ésta es una de las disfunciones sexuales más comunes en las mujeres, superando incluso síndromes como la frigidez o el de la falta de deseo.
Hay tantas causas que inciden y provocan la anorgasmia femenina como mujeres que la padecen, cada caso es un macrocosmos individual en el que inciden infinidad de factores que van de lo psicológico a lo social y de lo sexual a lo funcional. Y aquí también cabe considerar los ancestrales prejuicios que cada mujer arrastra desde la cuna y que son transmitidos por las madres, quienes a su vez fueron acomplejadas por las abuelas…
Obviamente también debemos ponderar que cuando la mujer que sufre de anorgasmia dispone de una pareja sexual (esposo, novio, amante, etcétera) y más allá de la atracción química, el deseo y la excitación que ésta le remite y transmite, ésta condición también puede recaer en el egoísmo, la falta de pericia y la insensibilidad desplegados por el hombre. No hay que olvidar que en un mundo ideal, hablando de relaciones sexuales convencionales, éstas tienen que darse entre dos individuos con un “tercer invitado”: la reciprocidad. Sin embargo, la (triste) realidad en muchos casos nos arroja como saldo negativo que muchos hombres siguen viendo en las mujeres un mero objeto sexual del cual se sirven y al que no le importa su satisfacción.
De acuerdo a la respetadísima psicóloga colombiana Diana Ohana, existen cinco tipos de anorgasmia femenina: la Primaria, la sufren quienes nunca han sentido un orgasmo ni en pareja ni masturbándose; la Segundaria, padecida por quienes tras una época de experimentar orgasmos de pronto dejan de sentirlos; la Absoluta, que es cuando la mujer es incapaz de alcanzar el clímax mediante ningún procedimiento; la Relativa, cuando se obtiene el orgasmos sólo a través de una forma determinada (puede ser la masturbación) y la Situacional, cuando sólo se alcanza el orgasmo en determinadas circunstancias específicas, por ejemplo, cuando la mujer sólo puede “acabar” imaginando que es violada por una pandilla de ladrones o locuras así…
Lo ideal es que cada mujer tome en sus propias manos las riendas de su sexualidad, que se atreva a conocer su cuerpo y el funcionamiento específico de las partes sexuales de éste, porque la posibilidad de llegar al orgasmo debe radicar primordialmente en factores individuales y, posteriormente a asumirse como un ente sexualmente autosuficiente, podrá dar el paso de convivir con un hombre igualmente capaz de entender que la satisfacción siempre debe ser una especie de calle de doble sentido, con ida y vuelta.
Contacto.- www.lapoliticamedarisa.mx
alessandriniyazmin@yahoo.com.mx
Twitter / X: @yalessandrini1




