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Dicen, y quienes lo dicen lo dicen bien, que los años causan estragos en el matrimonio. Las famosísimas frases de los cuentos de hadas y litúrgica de y vivieron felices para siempre y hasta que la muerte los separe no siempre aplican en el mundo real, esa es la verdad. Lo tangible es que el matrimonio no es un estado, sino un proceso que a lo largo de su existencia experimenta y atraviesa por una serie de crisis que nos obligan a enfrentarlas para superarlas.

No se puede tapar el sol con un dedo, un altísimo porcentaje de parejas (ya sea casadas de manera legal o simplemente unidas por acuerdo común), consciente o inconscientemente, llegan a darse por vencidas dentro de sus matrimonios. Los esposos no están divorciados de forma leal, pero si emocional a causa de la monotonía, el tedio, el aburrimiento y la desilusión. Estos son “Los 4 Jinetes del Apocalipsis” del distanciamiento y hay que combatirlos a como dé lugar.

Muchos especialistas dedicados exclusivamente al tema del matrimonio aseguran, aunque no se ponen de acuerdo, que a lo largo de este núcleo se presentan cinco, seis o siete fases plenamente identificables. En mi caso particular yo veo cinco: 1) La de la transición y la adaptación temprana; 2) La de la reafirmación como pareja y la paternidad (cuando se da el caso de que decidan tener hijos); 3) La de la diferenciación y la realización; 4) La de la estabilización y, 5) La del enfrentamiento con la vejez, la soledad y la muerte. La uno y la dos se presentan en los primeros años, mientras que las tres restantes hacen su aparición cuando el vínculo ya ha adquirido una madurez provista única y exclusivamente por el transcurrir de los años.

Cada una de estas fases tiene su grado de complejidad y sus beneficios a ponderar. Y cuando en el matrimonio existen un hombre y una mujer lo suficientemente maduros, comprometidos, tolerantes, inteligentes y sensibles, hay muchísimas posibilidades de que puedan recorrer las cinco fases uno en compañía del otro.

Sin importar la fase en la que se encuentre tu matrimonio actualmente, querid@ lector@, es muy importante valorar que al interior de tu relación siempre deben existir dinámicas afectivas y emocionales de calidad, no de cantidad, y que eso, al final del día, les va a permitir superar cualquier obstáculo que se presente tanto en la intimidad como en la cotidianeidad. Pero para ello tienen que demostrarle a su pareja mucho apoyo y mucho cariño. Vivir en equipo, trabajar en equipo, sentir en equipo les permitirá desarrollar vínculos cada vez más sólidos. Es como cuando construimos un edificio, hay que empezar con los cimientos, posteriormente seguirá la obra negra y al final decoramos a nuestro gusto.

El matrimonio, en la mayoría de los casos, se da entre personas adultas, cuando menos así sucede en nuestra sociedad. Sin embargo, eso no vacuna a sus actores principales de miedos, inseguridades y dudas. Entregarse a un compañero siempre conlleva obligaciones y responsabilidades, factores que en ocasiones pueden derivar en depresiones, reacciones de huida, estados de angustia, crisis existenciales y un largo etcétera.

Lo importante es que en ningún momento olviden que tienen a su lado a una persona que ustedes eligieron para compartir su vida con ella y que la aman. Así de simple.

Contacto.- www.lapoliticamedarisa.mx

alessandriniyazmin@yahoo.com.mx

Twitter / X: @yalessandrini1

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