PACHUCA DE SOTO, HIDALGO.- Convertir las aulas en espacios donde las y los jóvenes no solo aprendan conocimientos, sino que puedan experimentar, crear soluciones y desarrollar habilidades para el futuro, es una de las apuestas educativas del gobierno de Julio Menchaca Salazar.
Bajo esta visión, el gobierno de Hidalgo amplía la infraestructura destinada a la formación en Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas (STEM), con la inauguración de nuevos laboratorios en planteles del Colegio de Bachilleres del Estado de Hidalgo (Cobaeh) de San Agustín Metzquititlán y Huazalingo.
Durante la entrega, el secretario de Educación Pública de Hidalgo, Natividad Castrejón Valdez, destacó que estos espacios acercan a estudiantes de distintas regiones herramientas como programación, robótica, electrónica y experimentación científica, con el propósito de que el talento juvenil encuentre condiciones para desarrollarse sin que el lugar de origen determine sus oportunidades.
La estrategia forma parte de una inversión estatal de 117.6 millones de pesos, destinada durante la administración de Julio Menchaca al fortalecimiento de laboratorios STEM. Entre 2025 y 2026 se han incorporado 31 nuevos espacios en planteles de educación media superior e instituciones públicas de educación superior, lo que posiciona a Hidalgo con la red más grande de laboratorios STEM del país.
Esta infraestructura permite que estudiantes se familiaricen con tecnologías vinculadas con la transformación productiva, como robótica, inteligencia artificial, Internet de las Cosas, drones, manufactura, visión industrial y herramientas digitales.
El impacto comienza a reflejarse también en proyectos y competencias. Jóvenes de instituciones hidalguenses han obtenido reconocimientos nacionales e internacionales, entre ellos primeros lugares en innovación y competencias de robótica, así como participaciones en encuentros realizados en Estados Unidos y China.
Para el gobierno de Hidalgo, el objetivo va más allá de incorporar tecnología a las escuelas: se busca que las nuevas generaciones observen los desafíos de su entorno, los comprendan y desarrollen soluciones desde las aulas.
“Un laboratorio es un espacio para cuestionar, experimentar y encontrar soluciones”, señaló Castrejón Valdez, al subrayar que la educación debe brindar a las juventudes herramientas para enfrentar los retos de la transformación tecnológica.
Con esta estrategia, la administración estatal fortalece una formación educativa vinculada con las necesidades del entorno y abre nuevas oportunidades para que el talento de las regiones pueda convertirse en innovación, conocimiento y soluciones con impacto en la vida cotidiana.




