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En muy poco tiempo ha surgido un estallido en la transportación humana en México. Un estallido que está a punto del colapso y la tragedia, y al que las autoridades del gobierno no han puesto la atención urgente que merece:

Es el uso extraordinario de las motocicletas en todo el país, pero sobre todo en algunas entidades en las que el fenómeno parece más una marabunta que una solución. 

Cada día, a cada momento, por todos lados, de forma sorpresiva aparecen las motocicletas a toda velocidad, manejadas de forma temeraria, tripuladas por conductores enloquecidos que manejan de forma imprudente, inexperta, a toda velocidad, sin los elementos o actitudes de seguridad que garanticen su integridad física y la de quienes se cruzan en su camino. 

Parecen no percatarse del peligro que corren ellos y enseguida los conductores de los vehículos que asimismo transitan de un lado a otro según el orden de movilidad vial y los reglamentos que cada entidad tiene establecida, o incluso las leyes federales en la materia. 

Es el caso de Oaxaca, y en particular en los Valles Centrales, que incluyen, por supuesto, a la capital del estado. 

Y uno se pregunta aquí ¿En dónde está la autoridad de SEMOVI? (Secretaría de Movilidad del Gobierno del Estado de Oaxaca). ¿Qué hace su titular, la abogada Yesenia Nolasco Ramírez y su improbable experiencia en materia de movilidad? ¿Qué hace para que su oficina, con el personal con el que cuenta, garanticen la buena vialidad, el buen traslado, la integridad física de los conductores de todo vehículo de transporte y el respeto a los reglamentos de vialidad existentes?

¿Cómo se expresa su novedosa aportación en la movilidad vehicular de esos Valles Centrales oaxaqueños permanentemente en caos? ¿Por qué sus agentes de vialidad son prácticamente inexistentes en el día a día y, sobre todo, en momentos de conflictos viales y en auxilio de la población vehicular en operación? 

¿Por qué no están estos agentes de vialidad en momentos de crisis por bloqueos y otros para agilizar el tránsito y para otorgar opciones viales para salir de los atolladeros frecuentes? No están ahí para ayudar como es una de sus funciones, para facilitar la convivencia y el buen traslado.

De pronto se les ve amonestando a algún operador vehicular pero al que de manera sorprendente se les deja ir luego de dialogar con el vigilante de vialidad. 

¿Y por qué no están ahí los vigilantes para cuidar la movilidad de tantísimas motocicletas que circulan por los Valles Centrales oaxaqueños -por citar ejemplo que se replica en toda la entidad-, manejadas a altísimas velocidades, muchas veces por jóvenes inexpertos, con frecuencia menores de edad, muchísimas veces sin cascos de protección o ropa apropiada para protegerse y sin que ninguna autoridad les diga algo en su cuidado? 

¿Y qué hay de los muy frecuentes conductores de una motocicleta que van con esposa e hijos, ya de brazos o niños pequeños sin protección alguna y a velocidades temerarias? ¿Alguien los cuida para evitar que les ocurra una tragedia? ¿Y por qué se permite transitar a esas motocicletas entre carros a tanta velocidad y atravesándose y cerrándose a ellos en muchos casos causando daños en su unidad como en los vehículos?

Al inicio de 2026, el registro oficial del estado de Oaxaca reportó un total de 344 mil

027 motocicletas en circulación, sin olvidar que muchas otras no son reportadas a la autoridad. En 2015 apenas eran 81 mil 66 unidades.

La gran mayoría de estas unidades se concentran en la Ciudad de Oaxaca de Juárez y sus municipios conurbados (como Santa Lucía del Camino, Santa Cruz Amilpas, San Sebastián Tutla y San Jacinto Amilpas). 

De hecho, estos municipios metropolitanos se ubican dentro de las primeras posiciones a nivel nacional con la mayor cantidad de motos por kilómetro cuadrado, sin vigilancia ni cuidado vial. 

(Adicionalmente, la SEMOVI identifica alrededor de 10 mil unidades de mototaxis en el estado, teniendo una presencia importante en las colonias de la periferia de los Valles Centrales).

A nivel estatal, tan solo en 2025 se registraron 3 mil 214 percances en motocicleta. De ese total, Oaxaca de Juárez encabeza la lista de los 8 municipios que concentraron el 63 por ciento de todos los accidentes (2 mil 031 incidentes en conjunto). Las corporaciones viales locales informaron que en la capital ocurren, en promedio, entre 6 y 7 siniestros de motocicleta al día.

Las muertes de motociclistas en el estado se han duplicado por las razones dichas: Inexperiencia, altas velocidades, imprudencia, falta de protección, falta de control de la autoridad…  

Entre 2021 y 2023, las autoridades documentaron 127 motociclistas fallecidos en el estado, teniendo a la región de los Valles Centrales (donde está Oaxaca de Juárez) como uno de los principales focos rojos para el manejo de motocicletas. 

Los factores de riesgo están en que en las motocicletas no hay carrocería, no hay cinturones de seguridad ni bolsas de aire para amortiguare un impacto. Otro fenómeno que es asimismo grave es que con frecuencia en los delitos de alto impacto cometidos por sicarios, se utilizan motocicletas para cometer homicidios dolosos. 

El panorama, como se ve, es extremadamente delicado y peligroso, sobre todo si se considera el incremento aun mayor de motocicletas en los siguientes años y la falta de vigilancia y cuidado y control por parte de la autoridad responsable.

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