Tres hechos dan bastante claridad de por qué la presidenta de la Comisión Nacional de Elecciones de Morena, la senadora con licencia, Citlalli Hernández, decidió no inscribirse por la candidatura de su partido a la Alcaldía Cuauhtémoc, lo que eufemísticamente llaman “coordinación de la defensa de la transformación y la soberanía nacional”.
1) Se estaba metiendo en un severo conflicto de intereses, porque iba a ser un enorme déficit para su candidatura llegar como juez y parte, porque trae su sello la convocatoria emitida el 8 de octubre, para que los aspirantes a ser candidatos se inscribieran, plazo que concluyó este domingo. “Quiero con mucha claridad que mi prioridad es cumplir con la tarea que me encomendó el partido, que es terminar todo el proceso de coordinaciones, todas las coaliciones que implica la coalición federal, la de las 17 gubernaturas, las de 30 congresos locales, las de 30 estados y sus ayuntamientos”, dijo el miércoles a pregunta expresa de este reportero, a la salida del Informe de Clara Brugada.
2) Inmediato a que Arturo Ávila (a) El Cero Votos y Voz Cero de la bancada de Morena en la Cámara de Diputados filtró que Citlalli Hernández sería la candidata de Morena para esa demarcación territorial, los grupos al interior del partido, en especial los que provienen del PRI, como Diana Sánchez Barrios y Agustín Torres, se rebelaron, éste último porque además trae el padrinazgo del alcalde de Gustavo A. Madero, Janecarlo Lozano, quien tiene el sueño guajiro de ser candidato a la Jefatura de Gobierno en 2030, porque además presume que lo respalda plenamente Carlos Augusto Morales, secretario particular de la presidenta Claudia Sheinbaum. Imposible.
3) Los altos niveles de aceptación de la actual alcaldesa del PRI-PAN, Alessandra Rojo de la Vega, quien en algunas encuestas, elaboradas incluso por morenistas, aparece con más de 70% de aprobación, lo que la coloca en una posición de amplia ventaja para reelegirse, y más porque el jueves de la semana antepasada se anticipó muy bien con su virtual destape en el PAN. También eufemísticamente llaman coordinadora para defensa de la familia, la patria y la libertad.
De cualquier manera, Citlalli no descarta del todo esa candidatura. “Yo tengo un compromiso con el partido, que acaba cuando entrego las coaliciones, la definición de la mayoría de las coordinaciones. Yo pienso que en diciembre termino mi encargo. Sé que existe esta discusión de Cuauhtémoc, sobre todo entre liderazgos, militantes y pues lo voy a lo voy a pensar, no es algo que he dedicado tiempo por justamente por todas las tareas que traemos encima”.
O sea, no descarta la posibilidad de que pueda ser en enero, y legalmente es viable, porque el artículo tercero transitorio de la Convocatoria otorga facultades absolutas. “Las situaciones o cuestiones no previstas en la presente Convocatoria serán resueltas por la Comisión Nacional de Elecciones”. Eso dice el documento.
“Me parece que lo importante de fondo que plantean los compañeros es la posibilidad de tener una figura que genere unidad y que gane la alcaldía de Cuauhtémoc”, añade la legisladora. Ya se verá en enero. Lo cierto es que, para entonces seguramente volverá a hacer una medición y si no le alcanza frente a Rojo de la Vega –como es lo más probable– ya ni le va a mover.
Lo veremos.




