PACHUCA DE SOTO, HIDALGO.- La política cultural impulsada por el gobernador Julio Menchaca Salazar busca ampliar la presencia de las expresiones artísticas y tradicionales de Hidalgo en escenarios nacionales, como parte del reconocimiento y la preservación de la identidad de sus comunidades.
En este contexto, la entidad participa con 14 actividades en el XXIX Festival de la Huasteca 2026, que se celebra del 15 al 18 de octubre en Álamo Temapache, Veracruz, con la presencia de las seis entidades que comparten esta región cultural: Hidalgo, Puebla, Querétaro, San Luis Potosí, Tamaulipas y Veracruz.
La delegación hidalguense lleva al encuentro una muestra de su diversidad mediante agrupaciones musicales, danzas tradicionales, talleres, conversatorios, exposiciones y actividades académicas que permiten compartir el patrimonio vivo de sus comunidades.
Entre las presentaciones destacan la banda de viento Los Humildes, el trío infantil Xochitlatsotsontli, las Palomas Huastecas y el grupo Zaino Huasteco, además de la Danza de 3 colores Sagrado Corazón de Jesús, expresiones que mantienen vigente la riqueza artística de la Huasteca hidalguense.
La participación también reconoce a las mujeres como guardianas y transmisoras de conocimientos ancestrales. María Rosa Hernández Alvarado y María Francisca Agustina Manuel Lara compartirán sus experiencias en espacios dedicados a la lengua y la partería tradicional, mientras que otras representantes impartirán talleres de barro, pintura y lengua náhuatl.
A esta presencia se suman la presentación del cancionero Xochihuikatl, la ponencia Náhuatl sin fronteras y una exposición colectiva de pintura y fotografía, que amplían las posibilidades de acercar al público a las expresiones culturales de Hidalgo.
Bajo el lema “Mujer que siembra cultura, comunidad que florece”, el festival destaca la importancia de preservar y transmitir la lengua, la música, la cocina, la medicina tradicional y los oficios que dan identidad a la región.
Con esta participación, Hidalgo fortalece el intercambio cultural entre estados y abre nuevos espacios para que sus artistas, portadores de saberes y comunidades compartan su legado, en una política que reconoce a la cultura como vínculo de identidad, memoria y proyección más allá de las fronteras estatales.




