Horas después de que Andrés Manuel López Beltrán (“Andy”) hizo público que le retiraron la visa de Estados Unidos, la jefa de Gobierno, Clara Brugada expresó su solidaridad con el hijo del presidente emérito, y respaldó la postura de la presidenta Claudia Sheinbaum, quien dijo que el retiro de ese documento migratorio por parte de Estados Unidos tiene motivaciones políticas.
“Hoy parece que hay gobiernos que buscan usar los documentos migratorios para intervenir en los asuntos internos de otros países”, expresó Brugada en su posicionamiento el viernes.
En su carta al presidente Donald Trump, “Andy” dijo que no le “causa ningún problema el no visitar Estados Unidos en estos tiempos decadentes y lamentables de odio, racismo, drogadicción…”.
Sin embargo, el retiro de la visa estadounidense es más delicado que simple y llanamente entrar o no entrar a ese país, porque le puede limitar la movilidad global, a grado tal que ni siquiera pueda salir de México, porque no le permitan ingresar a algunos países, o que para entrar sea sometido a una supervisión migratoria especial, incluso con el riesgo de ser retenido, me explica un especialista en derecho migratorio.
El Departamento de Estado de EU ha explicado que las principales razones por las que cancelan una visa son quedarse más tiempo del permitido en su país, representar un riesgo para la seguridad pública, participar en actividades delictivas, involucrarse en actividades relacionadas con el terrorismo o apoyar a grupos terroristas.
Cuando el retiro del visado es incumplir plazos migratorios, la falta es menor, me explica el abogado, y a veces la sanción es temporal, con la posibilidad de apelarla por la vía administrativa y que se reponga la visa. No se ha dicho cuál fue la razón por la que a “Andy” le fue retirada la visa de EU, pero trasciende que no es una causa administrativa.
Las otras razones son graves. En primer lugar, afectan la reputación de la persona e incluso acarrear tensiones diplomáticas con el país de origen, como es el caso, porque se trata del hijo del presidente emérito, líder de un movimiento de izquierda que se ha aliado a países enemigos de Estados Unidos, donde gobierna la derecha.
Esa falta de visa de EU limita la movilidad global, porque otras naciones lo colocan en una lista especial y son más rigurosos en su observación. En especial los aliados de EU, que en el actual momento son todos los de América Latina (quizá con excepción de Cuba y Brasil), Europa, otros en Asia y África. Esto le puede impedir viajar a otras partes del mundo. Tampoco será fácil que vaya a naciones amigas de la 4T, como China o Rusia, empezando porque no hay vuelos comerciales directos.
Países más dependientes de Estados Unidos incluso pueden replicar las restricciones migratorias, y también impedirle la entrada a su país, porque al final cualquier nación tiene la atribución de otorgar el privilegio o no de ingresar a su territorio.
Así, como dice la presidenta Sheinbaum, “una visa no de fine a una persona”. Cierto. Pero sí la marca a nivel global en este caso, por tratarse del documento estadounidense, país que nos guste o no tiene (todavía) la mayor influencia mundial. ¿Cuántos más hay y cuántos siguen en la lista del quitavisas?
Lo veremos.




