PACHUCA DE SOTO, HIDALGO.- Con el respaldo que el gobierno de Julio Menchaca Salazar brinda a la ciencia, la tecnología y la innovación, investigadores de la Universidad Politécnica de Pachuca (UPP) desarrollan soluciones biotecnológicas para atender problemas concretos del campo hidalguense. El objetivo es llevar el conocimiento generado en las universidades hasta los cultivos, elevar su productividad y ofrecer alternativas que reduzcan el uso de agroquímicos.
La doctora Yuridia Mercado Flores, profesora investigadora de la UPP y nivel II del Sistema Nacional de Investigadoras e Investigadores, ha dedicado más de 15 años al estudio de microorganismos que benefician el desarrollo vegetal, particularmente en cultivos de maíz nativo. Su trabajo busca generar alternativas sostenibles para productores, principalmente del Valle del Mezquital.
Actualmente desarrolla plataformas tecnológicas con potencial de ser patentadas, una vez que concluyan los prototipos y las pruebas de eficacia para combatir hongos que afectan las raíces de los maizales. Los estudios realizados hasta ahora muestran incrementos de productividad de hasta 20 por ciento por hectárea, mientras que en maíces criollos el aumento puede alcanzar 40 por ciento.
La propuesta biotecnológica tiene un doble propósito: mejorar el rendimiento de los cultivos y controlar enfermedades provocadas por hongos. Además del maíz, las investigaciones contemplan otros productos agrícolas, como la granada y el cafeto, con el objetivo de ofrecer herramientas que permitan reducir gradualmente la dependencia de agroquímicos.
Para Mercado Flores, el desarrollo de patentes desde las instituciones de educación superior representa una oportunidad para vincular la ciencia con las necesidades de las regiones. El objetivo, explicó, es que las innovaciones desarrolladas en Hidalgo lleguen a los productores locales, sean accesibles y contribuyan tanto a la rentabilidad agrícola como al cuidado del medio ambiente.
El patentamiento, sostuvo, también puede convertirse en un motor de desarrollo regional al fortalecer la ciencia, la tecnología y la economía, particularmente cuando las investigaciones responden a problemas concretos de las comunidades donde se generan.
Originaria de Zacualtipán y vinculada desde temprana edad con la actividad agrícola, la investigadora ha orientado su trayectoria a encontrar estrategias para controlar enfermedades de las plantas y mejorar la productividad, además de participar en la formación de nuevas generaciones de especialistas.
La académica destacó que este esfuerzo científico encuentra un impulso en la visión del gobernador Julio Menchaca Salazar, quien ha fortalecido el respaldo a proyectos estratégicos de innovación mediante instrumentos como Fondo Hidalgo, impulsado a través del Consejo de Ciencia, Tecnología e Innovación de Hidalgo (Citnova).
Así, la investigación universitaria se consolida como una vía para convertir el conocimiento en soluciones concretas: patentes y desarrollos biotecnológicos que pueden elevar la productividad del campo, disminuir el impacto ambiental y hacer que los beneficios de la ciencia lleguen directamente a las regiones de Hidalgo.




