CIUDAD DE MÉXICO.- La presidenta Claudia Sheinbaum condenó el “cobarde, vil” homicidio del alcalde de Uruapan, Carlos Manzo, asesinado a balazos este sábado durante la inauguración de un acto público en su localidad, al oeste de Michoacán.
“¿Qué debemos hacer?“, se ha preguntado la mandataria, que ha desplegado una política de Seguridad en el país que ha puesto las detenciones en el centro: 35 mil en lo que va de sexenio.
“Toda la fuerza del Estado. La fuerza del Estado es la justicia. Hay quien pide, como ocurrió con la guerra contra el narco, la militarización y la guerra: eso no funcionó. Es más, fue lo que llevó a la situación de violencia en Michoacán”, respondió Sheinbaum, quien cargó contra los Gobiernos de Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto: “La única manera de construir paz y seguridad es la justicia. La justicia social y un verdadero sistema de justicia en donde haya cero impunidad”, dijo.
Manzo es el séptimo alcalde mexicano asesinado en lo que va de año y el tercero de Michoacán, que vive un mes aciago. El mismo día que balearon al presidente municipal de Uruapan, mataron en su casa al sobrino del antiguo líder de las autodefensas del Estado Hipólito Mora, Alejandro Torres Mora, y a su esposa, y solo unas semanas antes caía el productor de limones Bernardo Bravo. La zona se ha convertido en un polvorín que desafía la política de seguridad del Gobierno federal, que hasta hace nada celebraba el descenso de los homicidios dolosos en el país en un 32%. Esta optimista cifra no ha blindado a los políticos locales, la primera línea de fuego contra el crimen organizado, que se ceba especialmente con este nivel.




