loader image

Comparte nuestro contenido en tus RRSS

LOS MENSAJES ENGAÑOSOS DE LAS CIFRAS DEL GOBIERNO

Tal parece que el 2025 fue para México el año de los récords. Se obtuvo un Récord Guinness durante el Tianguis Turístico, por la mayor asistencia a una feria turística (7,395 personas asistiendo en un solo día a este evento). ¿Cuántos de esos visitantes hicieron negocios que se traducirán en el incremento de turistas hacia México? Difícil saberlo.

La presidenta Sheimbaum dice que México pasó de ser el sexto al quinto país más visitado del mundo. Sin embargo, el turismo en México enfrenta una paradoja. Aunque el volumen de visitantes extranjeros creció, los ingresos económicos bajaron. Viajeros de Estados Unidos y otras regiones llegaron en mayor cantidad, pero con un presupuesto más ajustado. 

El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) documentó la llegada de 4.41 millones de turistas internacionales en el séptimo mes del año. Esta cifra supera los 4.25 millones registrados en el mismo periodo de 2025 (habría que considerar que en ese mes se realizó el Campeonato Mundial de Fútbol).

A pesar del mayor volumen de personas en los destinos, el gasto total de los viajeros internacionales cayó un 1.3 % interanual. Los ingresos pasaron de 3.7 mil millones de dólares a 2 mil 961.3 millones. El gasto de los turistas internacionales alcanzó los 2 mil 710.3 millones de dólares, una baja del 0.7 % frente al año anterior.

Datos oficiales festinan que en 2025 el país captó una cifra récord de inversión extranjera, casi cuarenta y un mil millones de dólares, la más alta que se ha registrado. Sin embargo, la inversión que se reporta es, en dos terceras partes, reinversión de la que ya estaba. Dinero que se queda porque le conviene, no dinero nuevo que apueste por invertir en el país. La gran mayoría de este capital no corresponde a proyectos nuevos o inversiones desde cero, sino a componentes previos de consolidación y utilidades retenidas. Ello representa el 88.5% del total de los flujos captados. Nueva inversión (proyectos frescos) corresponde únicamente al 7.8% (alrededor de 2 mil 726 millones de dólares).

El peso cerró fuerte, en niveles que no se veían en años.  Al “súper peso” no lo levanta la economía real, lo levantan las tasas y las remesas que envían nuestros paisanos que trabajan en los Estados Unidos. Aun que alcanzó niveles cercanos a 16.50 pesos por dólar, ahora está ya rondando los 17.60 pesos. No es producto de una supuesta estabilidad económica.

Las exportaciones volvieron a romper marca. Pero muchos de los productos que se exportan salen de plantas ajenas que ensamblan aquí. Somos un país maquilador. Entre el 55% y el 58% de las exportaciones totales de México se efectúan bajo el programa  IMMEX (Industria Manufacturera, Maquiladora y de Servicios de Exportación). 

Las proyecciones más recientes para la economía mexicana muestran una ligera mejora en el corto plazo. Pronósticos del PIB para 2026 estiman un crecimiento del 1.5%, aunque el Banco Mundial proyecta un avance del 1.3%. 

Como regla general basada en la macroeconomía moderna, un país necesita que su PIB crezca entre un 2.5% y un 3% anual como mínimo para mantener estable su mercado laboral y no destruir empleo. Los expertos aseguran que las economías de los países en desarrollo o emergentes (como los de América Latina) necesitan expandirse a un ritmo de entre el 4% y el 5% anual. Esto se debe a que requieren absorber a una población joven que se integra constantemente al mercado laboral, además de financiar infraestructura básica y reducir los niveles de pobreza.

En síntesis, sin el ánimo de ser aguafiestas, está claro que los recientes anuncios con bombo y platillos que ha hecho el Gobierno no dan para ser optimistas.

Comparte nuestro contenido en tus RRSS

Scroll al inicio