PACHUCA DE SOTO, HIDALGO.- En medio de la creciente demanda de mano de obra agrícola en el extranjero, el Gobierno de Hidalgo a cargo de Julio Menchaca Salazar, fijó una postura clara: la migración laboral debe darse bajo condiciones de legalidad, seguridad y, sobre todo, respeto irrestricto a la dignidad de las y los trabajadores.
Durante un encuentro con representantes de uno de los sindicatos agrícolas más relevantes de Estados Unidos y Canadá, la administración estatal reforzó su compromiso con el fortalecimiento del programa de trabajadores agrícolas temporales, poniendo énfasis en la protección de derechos y en el combate a ofertas laborales fraudulentas.
La reunión, encabezada por los titulares de la Secretaría de Bienestar e Inclusión Social, Ricardo Gómez Moreno, y de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social, Oscar Javier González Hernández, dejó en claro que la prioridad no es únicamente facilitar la colocación laboral, sino garantizar que ésta ocurra en un entorno de respeto y legalidad.
“Algo que no está en juego es la dignidad del trabajador y la trabajadora. Sí se pueden ir contratados, pero debe ser en un marco de respeto, con reconocimiento pleno a sus derechos humanos y laborales”, subrayó Gómez Moreno.
El planteamiento responde a una realidad persistente: el riesgo de fraudes laborales que afectan a jornaleros agrícolas que buscan oportunidades en el extranjero. Frente a ello, el gobierno estatal ha optado por reforzar la orientación, el acompañamiento institucional y la coordinación con organismos nacionales e internacionales.
En este esfuerzo, destaca la colaboración con la United Food and Commercial Workers (UFCW), organización que ha contribuido a fortalecer mecanismos de protección para trabajadores hidalguenses, tanto en materia laboral como en condiciones de salud y seguridad.
Por su parte, el secretario del Trabajo, Oscar Javier González Hernández, enfatizó que la estrategia estatal apunta a consolidar una vinculación laboral “legal, ordenada y segura”, reconociendo además el papel clave de los jornaleros migrantes en las economías de Canadá y Estados Unidos.
Más allá de la movilidad laboral, el modelo que impulsa Hidalgo busca equilibrio: permitir que las y los trabajadores se inserten temporalmente en mercados internacionales sin romper sus vínculos comunitarios, regresando a sus lugares de origen con mejores condiciones de vida.
A través de acciones coordinadas entre dependencias estatales, autoridades federales y organizaciones de migrantes, la entidad también mantiene vigilancia constante sobre ofertas laborales, especialmente aquellas que implican cobros indebidos o condiciones engañosas.
El mensaje es directo: migrar por trabajo no debe implicar vulnerabilidad. En ese sentido, Hidalgo perfila una política pública donde la dignidad laboral no es negociable y donde cada contrato representa no solo una oportunidad económica, sino un compromiso con los derechos humanos de quienes sostienen, desde el campo, economías más allá de sus fronteras.




