Cuando ya se frotaban las manos porque soñaban que les iban a dar 60 millones de pesos que no les correspondían, a los espurios “dirigentes” del PRD Ciudad de México, encabezados por el diputado federal de Morena, Víctor Hugo Lobo Román, les dieron un golpe brutal porque volaron muy alto y la caída fue mucho más dolorosa.
El Tribunal Electoral de la Ciudad de México (TECM) volvió a poner en su lugar a este grupo: Les desconoció, por unanimidad, la dirigencia espuria que les había avalado el Instituto Electoral de la Ciudad de México (IECM) hace unas semanas, pero además les dio una exhibida del tamaño del mundo, especialmente al morenista Lobo Román, a quien lo señalaron de injerencia en otro partido político, los evidenciaron de cachirules sin militancia perredista. O más grave aún, que Lobo Román incurrió en nepotismo al querer colocar como presidente del PRD CDMX a su hijo Alan Lobo Rodríguez, de quien el Tribunal comprobó que ni siquiera es militante del partido.
Fue un resolutivo avalado por unanimidad de los cinco magistrados, Karina Salgado Luna, Laura Patricia Jiménez Castillo, José Jesús Hernández Rodríguez, Osiris Vázquez Rangel y Armando Ambriz Hernández, en que se detallan las irregularidades ante el IECM, que las avaló en la conformación de esa dirigencia. Por eso los jueces acordaron “revocar las resoluciones impugnadas”.
Los magistrados consideraron que “le asiste la razón a la parte promovente” –la diputada Nora Arias, dirigente legítima del PRD Ciudad de México–, de que “no se observa un cumplimiento de los requisitos de elegibilidad”, en referencia a los espurios, por lo que en este y otros casos “el IECM deberá emitir nuevas determinaciones y tomar en cuenta la totalidad de lo expuesto en las demandas y pruebas aportadas”.
El resolutivo de los magistrados dice que “Alan Lobo Rodríguez, quien se ostenta como presidente de la Dirección Estatal, no está afiliado al partido político, así como que es hijo del diputado federal Víctor Hugo Lobo Román, lo que evidencia la injerencia en la vida interna del partido, y constituye NEPOTISMO”.
Sobre otro “integrante” de la dirigencia espuria, Sergio Galindo Hernández, se informa que “se encuentra en un proceso de inhabilitación, derivado de su desempeño como director de Servicios Urbanos en la alcaldía Tlalpan”. De Karla López Celis, dicen que “no está afiliada al partido, aunado a que está denunciada por despojo (ante la Fiscalía de la CDMX”.
De Polimnia Romana Sierra, el IECM debe revisar la circunstancia de que “fue destituida de la Alcaldía Cuajimalpa por el manejo de los llamados CENDIS. Además, tiene denuncias ante la Comisión de Derechos Humanos de la ciudad de México, y por despojo (ante la Fiscalía de la CDMX)”.
En este sentido, el TECM ordena al IECM que se pronuncie sobre la elegibilidad de las personas integrantes de los órganos partidistas, “ya que podría estar incurriendo en una vulneración grave a la normativa estatutaria, para lo cual deberá tomar en consideración los planteamientos expuestos en las demandas y las pruebas aportadas por la parte promovente”, es decir, Nora Arias.
Otro punto importante es que los espurios hicieron supuestas convocatorias para elegir la dirigencia, pero hay indicios de que la militancia no tuvo conocimiento de éstas.
Respecto de las manifestaciones sobre la presunta violencia política en razón de género, el TECM consideró “dar vista al IECM para que investigue y determine lo que en derecho corresponda”.
En consecuencia, dice el resolutivo, se propone “revocar las resoluciones impugnadas para los siguientes efectos: el IECM deberá emitir la o las determinaciones que estime conducentes, a fin de pronunciarse sobre cumplimiento los requisitos de elegibilidad de las personas integrantes de los órganos partidistas; también deberá analizar los planteamientos relacionados con la publicidad de las respectivas convocatorias, y en su caso, ordenar su reposición de conformidad con los estatutos partidistas, respetando el principio de máxima publicidad y el derecho de la militancia a participar en condiciones de equidad, igualdad y legalidad.
“Para ello, deberá tomar en consideración la totalidad de los planteamientos expuestos en las demandas y las pruebas aportadas por las partes promoventes, así como de realizar los requerimientos necesarios para allegarse de los elementos indispensables para cumplir con la sentencia”.
Después de este resolutivo los espurios convocaron a una conferencia de prensa para este jueves, utilizando el logo y el nombre del PRD Ciudad de México, lo que los coloca en umbral del delito de usurpación de atribuciones y los que resulten. O sea, que les podría ir peor.
Lo veremos.




