SANTIAGO DE ANAYA, HIDALGO.- En el estado de Hidalgo, la cocina no solo alimenta: cuenta historias, resguarda memorias y da sentido de pertenencia. Bajo esa premisa, todo está listo para la edición número 45 de la Muestra Gastronómica de Santiago de Anaya, uno de los encuentros culinarios más representativos del país, que se celebrará del 3 al 5 de abril.
Con una expectativa de entre 35 y 38 mil visitantes y una derrama económica superior a los 19 millones de pesos, el evento promete consolidarse, una vez más, como vitrina nacional e internacional de la riqueza gastronómica hidalguense.
Pero más allá de las cifras, el valor del encuentro radica en su esencia: preservar la cocina tradicional como patrimonio vivo. Entre escamoles, conejo adobado, mole horneado y bebidas a base de xoconostle, la muestra reúne sabores que no solo deleitan, sino que narran el origen de una tierra y su gente.
Al respecto, la secretaria de Turismo, Elizabeth Quintanar Gómez, subrayó que este tipo de encuentros también representan un acto de reconocimiento hacia quienes preservan estas tradiciones: “Nombrar a las cocineras y cocineros, reconocer su origen, es parte de dignificar su labor y defender sus derechos”.
Y es que, por primera vez en su historia, la muestra contará con un estado invitado: Tlaxcala, lo que amplía el diálogo entre tradiciones y fortalece el reconocimiento de la cocina mexicana como un patrimonio colectivo.
“Este encuentro no solamente es un espacio para disfrutar la riqueza culinaria del estado; es un territorio vivo donde habitan los saberes de nuestras abuelas y abuelos. Aquí, la cocina se convierte en lenguaje, en herencia y, sobre todo, en identidad compartida”, destacó la secretaria de Cultura, Neyda Naranjo Baltazar.
En esta edición participarán alrededor de 2 mil 500 cocineras y cocineros tradicionales, protagonistas de una herencia que ha trascendido generaciones y que hoy coloca a Hidalgo en el mapa gastronómico internacional.
Desde el ámbito local, la presidenta municipal de Santiago de Anaya, Danay Ángeles Hernández, destacó que la riqueza cultural del municipio encuentra en esta muestra una oportunidad para proyectarse al mundo, visibilizando el trabajo, los rostros y las historias detrás de cada platillo.
A la par, el municipio impulsa acciones de sostenibilidad como programas de reforestación que incluyen la siembra de mezquite, huizache y maguey, vinculando la tradición culinaria con el cuidado del entorno.
Así, Santiago de Anaya no solo prepara una fiesta gastronómica, sino un encuentro donde el pasado y el presente se sirven en un mismo plato, recordando que en Hidalgo, la cocina sigue siendo una de las formas más profundas de su identidad.




