*El Mundial promete prestigio, pero ya exhibe sus costos políticos y económicos*
Seducido por las promesas de la FIFA, el gobierno mexicano encabezado entonces por Enrique Peña Nieto, adquirió hace ocho años el compromiso de coorganizar el Campeonato Mundial de Fútbol 2026. Entre ellas, la de impulsar el crecimiento económico mediante la inyección de capital por turismo; acelerar la modernización de infraestructura urbana y de transporte; y proyectar la imagen internacional de los países organizadores (Estados Unidos, Canadá y México); además de dejar un legado social positivo al fomentar el deporte, la cohesión comunitaria y el orgullo nacional.
En realidad, la FIFA vendió “espejitos” a los gobiernos del primer mundial organizado por tres países, con la participación de 48 selecciones, alcanzando un total de 104 partidos, mientras en los torneos anteriores participaban 32 equipos, lo cual hacía que los juegos fueran más interesantes, por la categoría de los equipos que conseguían calificar para la justa mundialista. En México se llevarán a cabo apenas 13 partidos, distribuidos en las tres sedes del país: Estadio Azteca (Ciudad de México): 5 partidos (3 de fase de grupos, un juego de 32avos y uno de 16avos de final). Estadio BBVA (Monterrey): 4 partidos (3 de fase de grupos y un juego de 32avos de final). Estadio Akron (Guadalajara): 4 partidos (todos correspondientes a la fase de grupos). Ninguno de ellos en las fases avanzadas del torneo, lo cual decrece el interés por viajar al país, pues los juegos no son mayormente atractivos.
Con todo lo anterior, los principales argumentos estratégicos de la FIFA para conceder la sede están teniendo para México resultados muy pobres:
Impacto Económico y Turístico
- Derrama económica: Los millones de visitantes extranjeros generan un consumo masivo en hoteles, restaurantes, transporte y comercio, dinamizando la economía local. Los cálculos iniciales hablaban de 5 millones de visitantes, cifra que luego bajó a 2 millones y al final quedó en algo más de 200 mil.
La consultora Integralia advierte un impacto marginal sobre el PIB (.014, equivalente a la aportación que hace un día en el año: unos 3 mil millones de dólares y beneficios económicos por debajo de lo esperado.
Turismo, restaurantes y consumo
- Creación de empleo: La construcción de estadios, la mejora de vías de comunicación y la organización del evento como motores para la generación temporal de empleos. En nuestro país no se construyó algún estadio.
- Proyección turística global: Es una plataforma inigualable para posicionar al país o a las ciudades sede como destinos turísticos. Lo que la prensa internacional ha mostrado son obras de movilidad a contrarreloj, comercio afectado, suspensión de clases, inseguridad, rutas peatonales improvisadas, restricciones de acceso, etc.
La imagen que se ha proyectado está siendo empañada por manifestaciones de maestros, madres buscadoras, colectivos de desaparecidos, jueces y magistrados despedidos, que han afectado sensiblemente las vialidades y han sido objeto de difusión global.
Infraestructura y Modernización
- Mejora en el transporte: Para cumplir con los estrictos criterios de la FIFA, las ciudades anfitrionas deben actualizar sus aeropuertos, redes de transporte público y vialidades. Apenas se remodeló, a medias y con prisa el Estadio Azteca. Se hicieron algunas obras cosméticas en las terminales del AICM y otros aeropuertos.
- Nuevas instalaciones deportivas: El torneo justifica la construcción o remodelación de estadios bajo los más altos estándares internacionales de tecnología, sustentabilidad y seguridad.
Beneficios Sociales y Deportivos
- Legado cultural y social: Fomenta la integración social, celebra la diversidad y crea un fuerte sentimiento de identidad y orgullo colectivo. Nada que comentar al respecto.
- Desarrollo del deporte local: Sirve como catalizador para promover la actividad física, modernizar las academias de fútbol y aumentar el interés y apoyo a las ligas locales. Se remodelaron cerca de 2 mil canchas de fútbol populares, muy por debajo de las 4 mil 200 que el gobierno ofreció.
- Incentivo para la diplomacia: Permite al país anfitrión fortalecer lazos geopolíticos, diplomáticos y comerciales con otras naciones participantes.
Las noticias internacionales se han centrado en las protestas de diferentes grupos, en el caos vial de las ciudades sede, en las inundaciones y en la carencia de infraestructura.
El Mundial promete prestigio, pero ya exhibe sus costos políticos y económicos
Esa lectura contrasta con el relato de oportunidad histórica que suele acompañar a los megaeventos. Los beneficios se reflejarán en el mediano plazo. Dependen de seguridad, movilidad, conectividad, experiencia del visitante y capacidad de evitar que la narrativa internacional se concentre en bloqueos y caos.
Los boletos más caros de la historia
El costo para asistir a la Copa Mundial 2026 varía desde los140 dólares (fase de grupos) hasta los 10 mil 990 dólares (la gran final) por boleto individual. Los paquetes de viaje completos costaron entre 4 mil y 8, mil dólares por persona, incluyendo vuelos y alojamiento para estancias de dos a tres semanas. Una comparativa detallada de los precios oficiales (que están sujetos a disponibilidad en el mercado de reventa y hospitality) muestran: Precios de entradas (clase estándar) fase de grupos: desde140 hasta 265 dólares. Octavos y cuartos de final: entre 600 y mil 400 dólares.Semifinales y tercer lugar: entre 360 y 2 mil 672 dólares. La gran final, entre 2 mil 790 y 10 mil 990 dólares.
Paquetes VIP y Hospitalet. Para una experiencia premium, la FIFA y su proveedor oficial cuentan con paquetes que ofrecen catering, bebidas y asientos preferenciales: Partido único (fase de grupos): desde mil 350 dólares. Serie de partidos (Venue series): aproximadamente 8 mil 275 dólares.
El beneficio de estos precios de escándalo es sólo para la FIFA, que impone estrictas restricciones comerciales durante los Mundiales, para proteger sus derechos de propiedad intelectual y los contratos de patrocinadores oficiales.
En esta forma, para el gran público de los países sede, la FIFA convierte este torneo en un espectáculo elitista, ajeno a las características del deporte de las patadas, inalcanzable para el grueso de la población. Así, la FIFA mete gol a México.




