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LOS THERIANS Y LOS FURRYS SON SOLAMENTE FANDOM

LOS THERIANS Y LOS FURRYS SON SOLAMENTE FANDOM

*En TikTok, Instagram y YouTube es común ver a adolescentes que aseguran identificarse con animales no humanos, lo que ha despertado curiosidad, controversia y una ola de memes*

En la llamada “Cultura Participativa”, a la que pertenecen los seguidores de personajes o productos, que no solo los consumen, sino que interactúan con ellos, creando contenido propio como fanfiction (historias escritas por fans), fanart (arte), cosplay (disfraces). Estos seguidores forman parte del fandom (del inglés fan y el sufijo -dom, “reino”), como se denomina al conjunto, comunidad o “fanaticada” de personas que comparten una afición, admiración o pasión profunda por una persona, serie, película, saga, videojuego, libro o artista en particular. Estas comunidades suelen generar su propia cultura, lenguaje, arte y contenido compartido.

En la década de 1990. en foros de internet, surgió un tipo de fandom denominado therian. Fue entonces cuando comenzaron a organizarse espacios de discusión sobre una tendencia de adolescentes conscientes de tener un cuerpo humano, pero que pueden sentir que su alma corresponde a un animal específico, o que mantienen una afinidad profunda con determinada especie. 

Durante los últimos meses, el término therian se ha instalado con fuerza en la conversación digital. En TikTok, Instagram y YouTube es común ver a adolescentes que aseguran identificarse con animales no humanos, lo que ha despertado curiosidad, controversia y una ola de memes. 

Los therians son personas que se identifican, en un plano psicológico o espiritual, con un animal no humano. Se trata de un fenómeno social y cultural que no implica una transformación física ni la creencia de poseer un cuerpo distinto, sino una vivencia interna de identidad.

Para muchos es una tendencia reciente, pero la identidad therian no es nueva. El término proviene del inglés therianthropy, que a su vez deriva del griego antiguo therion —que quiere decir bestia o animal salvaje—, y ánthropos —humano—. Así, el término se refiere a la capacidad espiritual de transformarse en animal, pero esta transformación no se daría de manera física, sino de experimentar una conexión interior con un animal determinado. 

Quienes se identifican como therians pueden sentir que su alma corresponde a un animal específico, o que mantienen una afinidad profunda con determinada especie. En algunos casos, encuentran satisfacción en imitar conductas asociadas a ese animal, como ciertos movimientos o sonidos.

Las creencias relacionadas con híbridos humano-animal existen desde la antigüedad, presentes en mitologías y leyendas como la licantropía. Pero el salto a la popularidad de los therian llegó con el auge de las redes sociales, y hoy es común ver a jóvenes imitando movimientos y sonidos de animales, o corriendo en cuatro patas. 

LOS THERIANS NOSON FURRYS

Con frecuencia, los therian son confundidos con los furry, pero se trata de fenómenos sociales distintos. El furry fandom es una subcultura centrada en la afición por personajes animales antropomórficos, es decir, animales con características humanas. La mayoría de sus miembros desarrolla un avatar que representa su identidad dentro del fandom. Sin embargo, esto no implica que crean ser ese animal, del mismo modo que un cosplayer no considera que realmente es el personaje que interpreta.

En contraste, los therians describen una identificación espiritual o psicológica con un animal no humano como parte de su identidad personal, no necesariamente vinculada a una práctica artística o recreativa. Aunque algunos utilizan accesorios como máscaras o colas para sentirse más conectados con su experiencia, no todos forman parte de comunidades de disfraces.

La reciente viralización de los therian responde en gran medida a plataformas como TikTok, en donde jóvenes se presentan como perros, gatos, lobos o incluso llamas. Entre la curiosidad y la sátira viral, el fenómeno therian ha quedado en medio de discusiones sobre juventud, pertenencia e identidad.

Los therians se perciben como un animal, mientras que para los furry se trata de un hobby. Un furry es un fanático de personajes animales con características humanas (antropomórficos), como hablar, caminar en dos patas y usar ropa, formando una subcultura que se expresa a través de arte, historias y la creación de fursonas (personajes propios) y a veces fursuits (disfraces), participando en convenciones y comunidades online para compartir su interés por estas criaturas. Un furry es un miembro de una comunidad global apasionada por los animales humanizados, que se expresa a través de la creatividad y la interacción social en torno a este interés.

Ambos fenómenos sociales surgieron para buscar conexión social. Por ejemplo, los fans se unen para compartir conocimientos, debatir sobre una obra y formar lazos, especialmente a través de redes sociales e internet. Aunque los términos de admiración existen desde hace mucho, el concepto moderno se asocia mucho a la cultura pop, la ciencia ficción y la música, evolucionando por los avances tecnológicos.

Los fandoms tienen una gran influencia, a veces incluso impulsando tendencias, campañas de apoyo, o generando “economía emocional”.  Como ejemplos pueden citarse el fandom de Harry Potter o el de Star Wars, que proporcionan gran apoyo a la mercadotecnia de los productos relacionados con los personajes y con las historias.

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