PACHUCA DE SOTO, HIDALGO.- En Hidalgo, la atención a mujeres víctimas de violencia no se limita a un trámite legal: Es un acompañamiento integral que busca reparar, proteger y reconstruir proyectos de vida.
A través del Centro de Justicia para Mujeres del Estado de Hidalgo (CJMEH), la administración de Julio Menchaca Salazar impulsa un modelo integral que concentra en un solo espacio servicios médicos, psicológicos, jurídicos y de empoderamiento económico, evitando la revictimización y facilitando el acceso a la justicia.
La directora general del CJMEH, Isabel Sepúlveda Montaño, informó que el gobernador ha destinado un presupuesto histórico para fortalecer la atención a víctimas, garantizando que la política pública en favor de las mujeres se respalde con recursos concretos.
El modelo contempla atención médica de primer nivel con canalización especializada cuando se requiere; acompañamiento psicológico para reparar el daño emocional y evitar la repetición de ciclos de violencia; círculos restaurativos que fortalecen redes de apoyo; así como atención para niñas y niños, víctimas indirectas, quienes cuentan también con un área lúdica mientras sus madres reciben servicios.
En materia jurídica, el centro dispone de Ministerio Público las 24 horas, asesoría penal y familiar, gestión de guardas y custodias, pensiones alimenticias y medidas de protección inmediatas. Además, mantiene coordinación con seguridad pública mediante la Policía Violeta y herramientas tecnológicas de alerta directa al 911.
Uno de los ejes prioritarios es la autonomía económica, ya que se ha detectad que siete de cada diez mujeres que acuden al centro dependen financieramente de su agresor, por lo que se impulsa su vinculación laboral y el acceso a proyectos productivos en coordinación con la Secretaría del Trabajo y Previsión Social estatal.
Este acompañamiento permitió que una usuaria accediera a una oportunidad internacional y hoy se desempeñe como chef en Alemania, transformando su historia y la de sus hijos. El caso refleja que cuando la atención es completa —médica, psicológica, jurídica y económica— no sólo se atiende una emergencia: se construyen nuevos comienzos.
En Hidalgo, el acompañamiento institucional no termina en una denuncia; se traduce en protección, reparación y oportunidades reales para que las mujeres vivan libres de violencia.




