Ante el desafío de salud pública que significa el cáncer de mama, es importante enfatizar la importancia que tienen el tamizaje y el diagnóstico oportunos como factores clave para aumentar la tasa de supervivencia y mejorar la calidad de vida de las pacientes.
De acuerdo con el Observatorio Global del Cáncer (Globocan), en 2020 en México se registraron más de 7 mil 900 muertes por cáncer de mama y 29 mil 929 nuevos casos de esa neoplasia , siendo considerada la primera causa de fallecimientos por tumores malignos por delante de los de próstata, tiroides, colon y cervicouterinos.
Muchas muertes por cáncer de mama pueden evitarse a través de un tamizaje y diagnóstico oportunos. La detección temprana mejora la supervivencia, disminuye la morbilidad y reduce el costo de la atención médica, lo cual tiene un impacto positivo en los sistemas de salud y en las familias. Si a esto sumamos acciones de promoción de la salud, daremos un gran paso.
Y en este contexto, debemos recordar que el objetivo de la Iniciativa Mundial contra el Cáncer de Mama de la Organización Mundial de la Salud (OMS) es reducir en un 2,5% anual la mortalidad mundial por esa enfermedad, con lo cual entre 2020 y 2040 se evitarían 2,5 millones de muertes en el globo.
Para 2030 la OMS pretende evitar el 25% de las muertes por cáncer de mama entre las mujeres menores de 70 años, y para 2040 esa cifra sería del 40%. La clave está en hacer promoción de la salud para una detección precoz, el diagnóstico temprano y la gestión integral del cáncer de mama a partir de un equipo de salud multidisciplinario.
Además, debemos recordar que la NOM-041 reconoce tres tipos de intervenciones específicas para detectar cáncer de mama: La autoexploración, el examen clínico y la mastografía. Y también esta NOM establece que los factores de riesgo son: Ser mujer mayor de 40 años, antecedente personal o familiar de cáncer de mama, obesidad, enfermedades benignas de la mama y otras asociadas con factores hormonales. Se recomienda la autoexploración mensual a partir de los 20 años, el examen clínico en forma anual a todas las mujeres mayores de 25 años, y la toma de mastografía cada dos años en mujeres de 40 o más años, o cada año si se tiene algún factor de riesgo.
Finalmente, tomemos en cuenta que las acciones de tamizaje se realizan en sector de salud público (IMSS, ISSSTE, SSA, UNEME-DEDICAM) y privado.
* Líder de Asuntos Científicos Becton Dickinson (BD)




